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RECINTOS AMURALLADOS
Apoyada en su historia y geografía, la provincia de Cádiz ofrece una rica
y variada serie de fortalezas y conjuntos amurallados. Si la línea más
antigua corresponde a la época del Califato independiente, frente al peligro
de normandos y piratas norteafricanos, será la frontera del reino Nazarí de
Granada, escenario de permanentes enfrentamientos entre cristianos y
musulmanes, la que, a lo largo de los siglos XIII y XIV, pueble la provincia
de castillos y murallas. Situados en lugares estratégicos, la reconquista
cristiana reutilizará parte de estas defensas, adaptándolas a las nuevas
necesidades, creando otras y constituyéndose, en cualquier caso, en el
referente nuclear de un gran número de poblaciones.
El frente más antiguo pudiera ser el del Estrecho, con el histórico recinto
de Tarifa a la cabeza, la fortaleza de Gibraltar y la emocionante
villa-castillo de Castellar .
Otra línea de fortificaciones recorría la costa atlántica, desde la misma
desembocadura del río Guadalquivir, incluyendo todas las actuales poblaciones
ribereñas, Sanlúcar, Chipiona, Rota, El Puerto de Santa María, Puerto Real,
San Fernando, Cádiz, Chiclana, Conil, Vejer, Barbate y Zahara. Amparado en
una espectacular orografía, riscos y peñascos, el frente de la Sierra ofrece,
asimismo, un sinnúmero de castillos roqueros entre los que destacamos el
de Arcos, Bornos, Espera, Matrera, Pajarete, Tavizna, Zahara de la Sierra,
Olvera, Torre Alháquime y Setenil. Finalmente, restan las fortificaciones
de la campiña gaditana con conjuntos tan monumentales como el de Jerez,
alcázar y cerca, y castillos como los de Doña Blanca, Trebujena, Gigonza,
Medina Sidonia, Torre-Estrella, Benalup . y Alcalá de los Gazules
Si bien la capital cuenta, también, con un recinto medieval, mayor
singularidad alcanza su sistema de defensas correspondiente a la Edad
Moderna. Tras el saqueo anglo-holandés de 1596 se dispone de una línea
amurallada que recorre todo el perímetro peninsular jalonada,
estratégicamente, de castillos y baluartes. El Frente de Tierra acoge
las puertas del mismo nombre; el Frente del Puerto, a la bahía, recorre
desde donde estaban situadas las Puertas del Mar hasta la Batería de la
Soledad y el Baluarte del Bonete; el Castillo de Santa Catalina y el
Baluarte de los Mártires limita el Frente de la Caleta; para, cerrar el
perímetro el Frente de Poniente o Sur.
Un sistema de defensas que, con similar función y por los mismos siglos,
XVI-XVIII, implicará al área de la bahía, con construcciones singulares
como el Arsenal de la Canaca, la ciudad militar de San Carlos -San Fernando
y las fortificaciones del Trocadero y Castillo de Santa Catalina, ya en
El Puerto, ya todo el frente del litoral atlántico, desde la misma
desembocadura del río Guadalquivir, Castillo del Espíritu Santo -Sanlúcar-,
hasta la plaza fuerte de Gibraltar jalonado de torres como La Bermeja,
La Barrosa, El Puerco, Roche, Coníl, Trafalgar, Zahara, Las Palomas y
La Peña, entre otras.
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